El Comité Central Ejecutivo del Partido Democrático Progresista hoy aprobó oficialmente que su presidenta representará al Partido en las elecciones presidenciales en el enero de 2016.

La Dra. Tsai dio el siguiente discurso al aceptar la nominación del partido:

Hoy es un día muy importante. Me siento honrada poder aceptar la nominación del Partido Democrático Progresista (PDP) y representar oficialmente nuestro partido en las elecciones para La Presidencia de la República de China.

Eso es un momento crucial para nuestro partido. Quisiera agradecer especialmente a los alcaldes locales de PDP, así como los miembros del Comité Central y mis predecesores en el partido que están presentes aquí conmigo en este momento tan importante.

Hoy estamos aquí para demostrar que el PDP es un partido unido. Es más; reconocemos entre todos que, cuando salimos de esta puerta al finalizar la rueda de prensa hoy, tendremos cargados sobre nuestros hombros una nueva misión, que es la de juntar toda nuestra fuerza para cambiar nuestro país.

¿Qué dirían sobre nuestro país, despúes de estos años? Creo que para la mayoría, el liderazgo del país se ha convertido justamente en el problema más grande del país. En la hora de tomar decisiones que afectan a la vida diaria de todo el pueblo, este Gobierno lo hace a puerta cerrada, evitando que el pueblo sepa de sus procederes. Sin embargo, El pueblo es el que sufre directamente las consecuencias dolorosas de estas políticas falladas de este Gobierno. Nuestra ecocnomía no tiene suficiente fuerza para crecer; la perspectiva de nuestra industria es preocupante; pero este Gobierno no puede ofrecer ninguna solución proactiva.

Tenemos también problemas de la desigualdad en la distribución de la riqueza. La mayoría de las familias que viven de su sueldo de trabajo, tienen que luchar por el día a día. El nivel del salario ha caído hasta el mismo nivel de 15 años atrás, y el porcentaje de desempleo de los jóvenes alcanza al 13%. Los taiwaneses han perdido sus confianza de sí mismo y los jóvenes han perdido la esperanza. En un ambiente de poco crecimiento económico y gran desigualdad en la distribución de la riqueza, la nueva generación ha peridido la motivación para salir adelante. Y cuando los jóvenes dejan de soñar, éso es la peor pesadilla para toda la nación.

Lo que Taiwán necesita en 2016 no es sólo un cambio de partido gobernanate. Hay que cambiar el viejo modelo de gobernar.

Al Gobierno de KMT le encanta embellecer los datos estadísticos y promover slogans con metas inalcanzables como el "633"( 6% de crecimientos anuales, tasa de desempleo debajo de 3%, y 30,000 dólares de ingreso nacional bruto per cápita para el 2016), olvidándose de que la prosperidad del pueblo es el indicador más certero del éxito de las políticas gubermentales.

Nuestro país debe buscar otro camino, el que establece un Gobierno "que considera al pueblo como su mayor prioridad"; un Gobierno que decide sobre las políticas de la nación, basando en las necesidades y la dignidad del pueblo. Por lo tanto cuando digo que el desarrollo de la nueva economía debe tener como ideas principales "la innovación, el empleo, y la distribución", me refiero a una visión de economía que "considera al pueblo como su mayor prioridad". Bajo esta visión, la fuerza motora del crecimiento económico proviene de "la innovación", y el objetivo del desarrollo económico es la creación de oportunidad de empleos. Los resultados económicos deben ser justamente distribuídos entre la población.

Lo que veo no son estatísticas, sino el pueblo. Debemos también considerar la estructura de gobernanza económica desde una nueva perspectiva, haciendo que los gobiernos locales asuman la responsabilidad de promover el desarrollo de las industrias, juntos con el Gobierno Central, desde el punto de vista de un desarrollo balanceado entre diferentes zonas. Y dentro de este nuevo modelo económico, los protagonistas no son sólo el Gobierno y el sector empresarial. Son muy importantes las oportunidades de empleo y el servicio social que el tercer sector, incluyendo las organizaciones no gubernamentales y las empresas sociales, puede proveer.

Pero para mí, el desarrollo económico es sólo un punto de inicio. Nuestro objetivo final es asegurar que el esfuerzo de cada miembro de la sociedad sea justamente recompensado, y que cada uno de ellos pueda disfrutar una vida de calidad.

Los trabajadores son el núcleo del funcionamiento de nuestra economía. El Estado debe ofrecerles a ellos y a sus familiares un apoyo estable y la dignidad básica en cuanto al servicio médico, la educación, el sistema de jubilación, y el servicio de guardería, etc. Cuando el cuidado de los mayores se vuelve una carga pesada para una familia común, debemos volver a las necesidades básicas, construyendo un sistema de cuidado prolongado. Cuando los asalariados ya no pueden respirar por la presión económica, debemos revisar si el sistema de impuestos es justo, y cómo establecerel impuesto de ganancias de capital.

Creo siempre que si el gobierno puede ver los problemas desde la perspectiva del pueblo, revisando los conceptos políticos anticuados y los de la gobernanza, las decisiones del Gobierno serán muy diferentes.

No trataremos a la suba del precio de los bienes raíces como un símbolo de la riqueza de la sociedad. Ofreceremos un sistema tributario más justo y más viviendas sociales, para que los jóvenes puedan vivir bien y cumplir sus sueños, sin que tengan que cargar grandes préstamos por toda la vida.

No dejaremos que la industria alimenticia seguir descuidando la salud del pueblo en busca de más ganancias, convirtiéndo la seguridad alimentaria en un problema de la seguridad nacional. Supervisaremos a las empresas del sector, y pondremos el Gobierno en defensa de la salud del pueblo. Queremos aumentar la seguridad y la calidad de los productos alimenticios, y transformando este aumento en el impulso para una nueva agricultura y el progreso de las industrias relacionadas.

No dejaremos que se sacrifiquen la conservación de la tierra y el desarrollo agrícola, de forma que cuando estamos "viendo a Taiwán", todo lo que podemos ver es una tierra destrozada. Aplicaremos leyes progresistas y actividades proactivas para proteger la tierra en la cual el pueblo vive, y de la cual el pueblo depende.

No vamos a dejar que el pueblo se exponga al riesgo de un desastre nuclear y a un ambiente de alta contaminación. Responderemos al pueblo, ansioso por la calidad del medio ambiente, y aumentaremos las medidas de ahorro de energía, incrementaremos el desarrollo de la energía renovable, ofreciendo a las industrias taiwanesas nuevas oportunidades.

Si vamos a enumerar todos los ámbitos políticos que requieren reformas y renovaciones, tal vez nos tomará un día entero. Estos abarcan el descarrilamiento fiscal del gobierno, la injusticia en el sistema jubilatorio, la desconexión de la educación con el desarrollo social, la pérdida de balance de desarrollo entre diferentes regiones, y la falta de la eficiencia en el gobierno, etcétera.

Este país tiene demasiado problemas, tan serios que se requieren acciones inmediatas, con audacia y determinación, para poder cambiar todo el panorama.

El primer paso para resolver estos problemas serios, será ganar las elecciones presidenciales de 2016, terminar con el mandato del KMT, y volviendo a un Gobierno que "considera al pueblo como su mayor prioridad".

En los siguientes meses, voy a informar al pueblo taiwanés nuestra solución a estos problemas inminentes que enfrenta Taiwán, avisando qué tipo de soluciones, con qué recurso y tiempo vamos a aplicar para resolverlos, cuando el PDP vuelva al poder.

Es más; quiero decirles a todos: si queremos transformar este país, requiere una voluntad común compartida por todo el pueblo, y la formación de una decisión a través de procedimientos democráticos en medio de opiniones diversificadas. Sólo así podemos unirnos para salir adelante todos.

Y lo que voy a hacer, es unir este país, y juntar lo mayor posible una fuerza de reformas.

Mientras que promovemos las reformas internas del país, necesitamos también una ambiente externo estable y pacífico. Dentro de todas relaciones exteriores del Taiwán, las más notables son sin duda las relaciones bilaterales con China. Vuelvo a insistir que las relaciones bilaterales con China no son relaciones exclusivamente entre los Comunistas Chinos y el KMT, tampoco serán las entre Comunistas y el PDP.

Basándonos en esta convicción, el PDP se hará responsable de reformar el país, y empujaremos con perseverancia por la legislación de "La Ley de Supervisión de Acuerdos Bilaterales entre Taiwán y China", a fin de establecer regulaciones adecuadas para las interacciones contínuas entre Taiwán y China.

En cuanto a los acuerdos con China que todavía se encuentran en negociación o revisión, cuando volvemos al poder, vamos a revisar acuerdo por acuerdo, siguiendo a la Ley de Supervisión, y conducir las interacciones entre Taiwán y China sobre rieles democráticos con un fundamento sólido de opinión popular.

Quiero reafirmar que el principio básico de las relaciones bilaterales con China es "mantener el status quo". Cuando el cambio de poder entre los partidos ya es una parte normal de la democracia en Taiwán, en el futuro, sin importar qué partido gobierne, las relaciones bilaterales con China deben fundarse en la volutad del pueblo.

Por lo tanto, la próxima presidenta debe asumir la misión de "superar el marco de las relaciones entre los Comunistas y el KMT, y establecer relaciones bilaterales normales con China". Le ruego a todo el pueblo taiwanés, que tenga confianza en mí, que no voy fallar en esta misión.

Para finalizar, qierdo agradecer a todas las personas que estuvieron acompañándome, apoyándome, alentándome durante estos años.

Esta mañana, antes de salir de mi casa, recordé esa noche de pérdida en las elecciones presidenciales de 2012. Había muchos jóvenes que lloraron ahí en el estadio. Hoy, les digo a todos, lo mismo que le dije a mi misma esta mañana, que haré todo lo posible para convertir esas lágrimas en sonrisas.

Ahora, voy a enfrentar de nuevo a este desafío. La que está parada aquí enfrente a todos ustedes, sigue siendo la misma Tsai Ing-wen. Pero les voy a mostrar todos mis esfuerzos y mis transformaciones durante estos 3 años.

Voy a ser el líder que todos ustedes esperan que sea, guiar la transformación de este país, recuperar la autoconfianza de todo el pueblo, y hacer brillar a Taiwán de nuevo.